La enfermedad como oportunidad

Hoy he visto a Marc. Le he visto radiante al entrar. Sonriente, lleno de vida. Ha venido solo y le he preguntado por su padre pues hemos tenido ya varias visitas a las que no le ha acompañado, y me ha dicho que ya no era necesario, que tanto él como su padre estaban mucho más tranquilos y que habían superado la preocupación de los primeros años de enfermedad y tratamiento.

Me ha gustado mucho verle alegre y sobretodo lo que me ha expresado:

“A raíz del último brote empecé a vivir: me saqué el carné de conducir, volví a jugar al futbol, empecé mi propia empresa de mantenimiento y me fui a instalarla a Valencia porque allí me surgió la primera oportunidad de ponerla en marcha, tuve una niña…. estoy alegre, cuento chistes… ”

Esta capacidad de Marc de pensar en positivo y de centrarse en el momento presente que es el único que tenemos, es el paso necesario para vivir una vida plena. Marc ha vencido los pensamientos autodestructivos y no ha convertido su vida en enfermedad sino a la enfermedad en una parte más de su vida.

Ha seguido diciendo:

“No le he contado a nadie ajeno a mi entorno más íntimo que tengo la enfermedad, eso no. Nadie se lo imagina ni por asombro, es autodefensa, si cada día tengo que pensar lo mismo… tengo que pensar otras cosas, la pastilla es como lavarme los dientes . Es más, hoy tengo futbol”

Con esta actitud de no hablar de la enfermedad salvo con los necesarios, Marc sigue actuando para que la enfermedad no sea un problema permanentemente presente en su vida, para retirar de su vida tiempo de enfermedad no necesario. Lo normal es que las personas a las que no se ve con frecuencia pregunten por el estado de salud en un posterior encuentro. Esto hace que se reviva la enfermedad cuando para uno no está presente, y además indica que esa persona te ha etiquetado para siempre con la enfermedad o el posible estado de fracaso. Mejor evitarlo.

Hay personas que tienen la discapacidad tan presente que se olvidan de vivir.

Pero también hay personas como Marc que centran su vida en el momento presente y no en el diálogo interior destructivo, y con ello no solo se evitan sufrimiento sino que viven una vida más plena que la que habrían tenido si no hubieran sido diagnosticados de una enfermedad.

Bendita capacidad de saber transformar los problemas en oportunidades

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *