Marihuana para uso médico

Las plantas de marihuana tienen el potencial de aliviar los síntomas de diversas enfermedades, pero las agencias del medicamento norteamericanas y europeas no aprueban su uso como medicina, porque no existen ensayos clínicos que permitan determinar si los beneficios de la planta de marihuana sin procesar superan a los riesgos.

La planta de la marihuana contiene unas sustancias químicas llamadas cannabinoides; las más numerosas son el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD).

El THC tiene capacidad de alterar  la mente cuando se fuma el humo de la planta del cannabis (porro). Si bien tiene la capacidad de proporcionar ciertos efectos terapéuticos, no es la forma de administración más adecuada, pues es difícil controlar la dosificación que se requiere para obtener los beneficios y por lo tanto se está sometido a un riesgo de efectos adversos. Desafortunadamente, la percepción del riesgo de su uso ha descendido y no siempre se fuma por alivio terapéutico, sino por sus efectos sobre las funciones psíquicas o afectivas, acabando produciendo dependencia, descoordinación, cansancio, fobias, rotura de relaciones, comportamientos anómalos y en algunas personas psicosis y esquizofrenia. El consumo, el cultivo, la posesión y la compra son ilegales en España, a no ser que estos actos se produzcan en el ámbito de la privacidad y sean sin ánimo de lucro, para el consumo propio. En este caso no es legal, pero tampoco está penalizado.

El CBD no produce efectos mentales y tiene beneficios medicinales, como capacidad de atenuar y neutralizar los efectos mentales no deseados del THC, capacidad antiinflamatoria y analgésica, y capacidad de controlar las náuseas y vómitos de la quimioterapia. Se encuentra en forma de aceites y cremas para aliviar la inflamación y el dolor muscular crónico.

El THC y CBD no se deben fumar. Si se utilizan debe hacerse en forma de vaporizaciones lentas, aceites sublinguales o cremas que deben contener más CBD que THC, pues lo que se busca es el alivio terapéutico.

En España está autorizado un medicamento que contiene versiones sintéticas (es decir, generadas en el laboratorio mediante combinaciones químicas) de THC y CBD, que se llama Sativex.

Sativex está indicado únicamente para pacientes adultos con esclerosis múltiple que sufran rigidez muscular (espasticidad) moderada o grave que no haya respondido a otros tratamientos, y que muestren mejoría durante un período inicial de prueba del tratamiento.

Con el uso, los neurólogos hemos observado que Sativex, además de poder aliviar la espasticidad, también puede aliviar el dolor o el mal funcionamiento de la vejiga, y ayuda a dormir. En contrapartida se puede notar mareo, vértigo, sequedad de boca, desequilibrio y pérdida de memoria, síntomas especialmente problemáticos en pacientes con esclerosis múltiple.  

Los efectos beneficiosos del Sativex no son extraordinarios pero no hay evidencia de que otros fármacos funcionen mejor o sean más seguros. Por lo pronto, conlleva mejor nivel de seguridad que fumar la planta de marihuana, hábito que muchos pacientes con esclerosis múltiple tienen, y consiguen en dispensarios que no tienen detectada la eficacia y la seguridad y puede contener contaminantes como pesticidas, solventes y metales pesados.

Sativex no es un medicamento para curar la esclerosis múltiple, es un medicamento para aliviar los síntomas descritos: rigidez muscular, dolor, funcionamiento de la vejiga e insomnio.

Es una solución de color amarillo/marrón en envase pulverizador, para pulverizarse en la mucosa de la boca y debe ser iniciado y supervisado por un médico especialista con experiencia en el tratamiento.

Para evitar el riesgo de ser multado por dar positividad en cannabis en el caso de un control policial, el paciente debe disponer de un informe médico en el que se especifique que usa un medicamento que contiene cannabis para uso terapéutico.

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