Preguntas y respuestas sobre esclerosis múltiple y Covid-19

Preguntas y Respuestas sobre la esclerosis múltiple y el COVID-19

El 14 de marzo 2020 escribí un post en el que os comunicaba el mensaje de tranquilidad que la Sociedad Española de Neurología (SEN) había transmitido: hasta esa fecha no se había comprobado que las personas con esclerosis múltiple fueseis un grupo de riesgo ni para infectaros ni para desarrollar formas graves de la enfermedad causada por el COVID-19. 

Pues bien, os comunico con gran alegría que la situación no ha cambiado. Es la experiencia que tenemos todos los neurólogos que visitamos y tratamos a personas con esclerosis múltiple después de ya 6 meses de pandemia.  

Preguntas frecuentes 

¿Tengo más riesgo de infectarme por el virus COVID-19 por tener esclerosis múltiple?

Podemos afirmar que por el momento no hay evidencia de que se tenga más riesgo de infectarse por el COVID-19 por el hecho de tener una esclerosis múltiple. 

¿Tengo más riesgo de infectarme por el virus COVID-19 por llevar un tratamiento para la esclerosis múltiple?

Se han comunicado ya los resultados de diversos registros de pacientes, tanto a nivel de España como de otros países, que informan que no hay más riesgo de infectarse por el COVID-19 por el hecho de llevar un tratamiento para la esclerosis múltiple. 

En el caso de que me infecte por el virus COVID-19 llevando un tratamiento para la esclerosis múltiple ¿tengo riesgo de padecer la enfermedad con mayor gravedad? 

Para sorpresa de todos se va detectando lo contrario, que los fármacos para la esclerosis múltiple parecen protectores y que en el caso de infectarse por el COVID-19 la enfermedad COVID-19 es menos grave. 

Si una persona con esclerosis múltiple se infecta por el virus COVID-19, la enfermedad COVID-19 que desarrolle ¿será diferente a la que suele desarrollar una persona sin esclerosis múltiple?

Se ha visto que los síntomas de la COVID-19 son similares a los que se describen en la población general. La fiebre y la disnea (sensación de falta de aire) son más frecuentes en los pacientes hospitalizados, y el dolor de cabeza y la anosmia (falta de olfato) son más frecuentes en los pacientes ambulatorios (no hospitalizados).

¿Qué factores de riesgo puedo tener yo en particular para que si me infecto por el virus COVID-19, la enfermedad COVID-19 pueda ser grave?

Son factores de riesgo relacionados con la esclerosis múltiple:

  • Tener un grado de discapacidad moderado-alto, que los neurólogos puntuamos en tener un EDSS de 6.0 o más. Hay que tener en cuenta que la discapacidad no solo afecta a las piernas, también afecta la musculatura respiratoria y del diafragma y si se tiene una infección respiratoria o neumonía por el COVID-19 esto es un inconveniente. 

El resto de factores son los mismos que la población general:

  • Va aumentando el riesgo con la edad. En España no ha habido fallecimientos por debajo de 40 años y en otros registros se ha visto que los ingresos, de producirse, se producen en personas que están alrededor de los 55 años.  
  • Los hombres parecen evolucionar peor
  • Tener una enfermedad cardiovascular, pulmonar o diabetes
  • Ser obeso

¿Se sabe cuál es el porcentaje de mortalidad que ha habido en personas con esclerosis múltiple? 

En el I Congreso Nacional sobre COVID-19, el Dr. José Meca aportó datos, a 1 de septiembre 2020, del registro de pacientes con esclerosis múltiple que la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha hecho durante la pandemia, y comunicó que de 364 pacientes registrados, con una media de edad de 45 años, la tasa de mortalidad ha sido de un 2,7%, con un total de 10 fallecimientos: 6 mujeres y 4 hombres, y que otras series indican que no hay mortalidad por debajo de los 40 años, siendo el flujo de los de 51 a 70 años los de peor pronóstico y evolución.

Recomendaciones

  • Se sigue recomendando no suspender los tratamientos ya iniciados, si bien el neurólogo, dependiendo de una serie de factores, puede decidir aumentar los intervalos entre las dosis de los medicamentos que se administran en el  hospital de día. Así por ejemplo, el Tysabri (Natalizumab) se puede administrar cada 6 semanas en vez de cada 4, y el Rituximab y Ocrevus (Ocrelizumab) cada 9-12 meses en vez de cada 6 meses.
  • No retrasar el inicio del tratamiento en pacientes que tienen actividad inflamatoria de la enfermedad. riesgo de recaídas o discapacidad posterior, salvo en pacientes con EDSS alto y edad avanzada dado que tienen mayor riesgo de COVID-19 grave. 
  • Vacuna: algunos neurólogos prefieren evitar el inicio del Ocrevus (Ocrelizumab) y del rituximab pues piensan que por su efecto inmunosupresor reducirán considerablemente la respuesta a la vacuna del COVID-19. Como esto es una suposición, otros neurólogos no van a dejar de utilizarlos hasta que no haya evidencia científica de la falta de  respuesta. 
  • Brotes: se ha generalizado el uso de la metilprednisolona a altas dosis por vía oral para evitar el desplazamiento de los pacientes al hospital. 
  • Trabajo y aislamiento: para la mayoría de los pacientes con EM, será suficiente seguir las pautas de las Direcciones de Salud para la prevención de la infección por el virus COVID-19. Los tratamientos no son un obstáculo para el trabajo o para que los hijos vayan a la escuela o guardería. 

Situaciones especiales son pacientes que han recibido o reciben:

  • un autotrasplante de progenitores hematopoyéticos en los últimos seis meses
  • Lemtrada (Alemtuzumab) en los últimos tres meses o que mantengan linfopenia (bajada de globulos blancos) persistente
  • Tecfidera (dimetilfumarato) o Gilenya (fingolimod) que tienen un recuento de linfocitos inferior a los límites aconsejados (500-1090×109/L para dimetilfumarato y 200-1090×109/L para fingolimod)
  • cladribina, rituximab u ocrelizumab en los últimos 6-12 meses y que tengan una comorbilidad significativa (enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad cardíaca, cáncer, diabetes, hipogammaglobulinemia u otra insuficiencia inmunológica), especialmente si tienen más de 50 a 55 años y tienen discapacidad importante

La prevención está en que todas las personas en general y las que padecen EM en particular NOS TOMEMOS EN SERIO LAS MEDIDAS PREVENTIVAS SIMPLES, aunque nos cueste por nuestros hábitos y tipo de vida.

Puedes ponerte en contacto conmigo para resolver dudas sobre tu caso concreto mediante consulta online o presencial en Barcelona.

Créditos: 

Fotografía de Vera Davidova en Unsplash
JAMA Neurol. 2020;77(9):1079-1088. doi:10.1001/jamaneurol.2020.2581. 
Treatment of multiple sclerosis under the COVID-19 pandemic. Published: 7 May 2020 doi: 10.4045/tidsskr.20.0333

2 comentarios en “Preguntas y respuestas sobre esclerosis múltiple y Covid-19

  1. Buenos días. Gracias por su artículo. No entiendo bien el caso del tratamiento con Tecfidera. En caso de recibirlo y tener un recuento de linfocitos de 900, sería de especial consideracion? Es por el tratamiento en si o por rebasar los límites de 500? Como casa que se nos vacuna de la gripe y de neumococo con las previsiones frente a la covid?
    Gracias!

    1. Lucía,

      Si tienes los linfocitos de 900 estás dentro de los límites aconsejados para Tecfidera que son entre 500 y 1090/mm3. Es decir el riesgo sería bajar de 500 linfocitos por mm3. Voy a cambiar las unidades de referencia para que se entienda mejor. Muchas gracias.

      No entiendo bien tu pregunta sobre la vacunación. Quizá te sirva esto: No hay vacuna para el COVID-19 y aún tardará. Seguimos aconsejando las vacunación frente a todos aquellos agentes virales de los que disponemos de vacuna, para evitar infecciones por ellos. No hay contraindicación de vacunarse en época COVID-19.

      Afectuosamente

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